Perdonar es como dejar sanar una herida, con plena conciencia de que no podrás evitar que quede una cicatriz, pero sí se borrara el dolor, no perdonar es como quitarse constantemente la costra, abrir más la herida, incluso poner limón y sal en la herida abierta, sobra decir que esto es muy doloroso y solo afecta al que no perdona, en cambio el que sí perdona podrá recordar su experiencia pero sin sufrimiento.
Perdonar es un acto muy difícil, que supone no vengarse, ademas es distinto de no hacer nada, porque no hacer nada es muy simple (solo permites que te pisoteen y guardas el resentimiento), en cambio perdonar implica un ejercicio de auto sanación, de comprender que no cambias nada al sentir rencor o vengarte, solo puedes sentirte peor así, diría Aristóteles es necesario ponerte por encima de tus circunstancias para vivir bien, en paz.
Tampoco se trata de que olvides lo que te ha pasado, porque olvidarse de lo vivido es terrible, te condena a vivirlo una vez más, para que de ese modo puedas aprender algo bueno, al perdonar puedes conservar toda tu experiencia , con el aprendizaje que esta te dejó, además te ofrece paz interior.
No seas masoquista y perdona a tus amigos, familiares, conocidos, etc., además comprende que si te decides a perdonar no es por competo necesario que se restablezca nuevamente la misma relación de antes, aunque es conveniente, tu y sólo tu eres quien debe decidir dar ese paso en tu vida, pero primero perdona, y perdónate a ti mismo si te es necesario, por tu propio bien, por ti, recuerda que no vale la pena sufrir por lo que ya no puedes cambiar.