domingo, 20 de febrero de 2011

El perdón

Perdonar es como dejar sanar una herida, con plena conciencia de que no podrás evitar que quede una cicatriz, pero sí se borrara el dolor, no perdonar es como quitarse constantemente la costra, abrir más la herida, incluso poner limón y sal en la herida abierta, sobra decir que esto es muy doloroso y solo afecta al que no perdona, en cambio el que sí perdona podrá recordar su experiencia pero sin sufrimiento.
Perdonar es un acto muy difícil, que supone no vengarse, ademas es distinto de no hacer nada, porque no hacer nada es muy simple (solo permites que te pisoteen y guardas el resentimiento), en cambio perdonar implica un ejercicio de auto sanación, de comprender que no cambias nada al sentir rencor o vengarte, solo puedes sentirte peor así,  diría Aristóteles es necesario ponerte por encima de tus circunstancias para vivir bien, en paz.
Tampoco se trata de que olvides lo que te ha pasado, porque olvidarse de lo vivido es terrible, te condena a vivirlo una vez más, para que de ese modo puedas aprender algo bueno,  al perdonar puedes conservar toda tu experiencia , con el aprendizaje que esta te dejó, además te ofrece paz interior.
No seas masoquista y perdona a tus amigos, familiares, conocidos, etc., además comprende que si te decides a perdonar no es por competo necesario que se restablezca nuevamente la misma relación de antes, aunque es conveniente, tu y sólo tu eres quien debe decidir dar ese paso en tu vida, pero primero perdona, y perdónate a ti mismo si te es necesario, por tu propio bien, por ti, recuerda que no vale la pena sufrir por lo que ya no puedes cambiar.

domingo, 13 de febrero de 2011

La vida del mosquito

Ese pequeño animal tiene desde su concepción la implicación de una  vida dura y corta, debe preocuparse rápidamente por alimentarse y reproducirse  mientras se desarrolla. Lo hace por vivir, aunque muera en el intento.  Sufre, mas sin embargo, que hermoso que tal cosa mantenga el equilibrio del mundo, y si pudiera seguramente él volvería a sufrir solo por el placer de vivir.

El amor de una madre

El amor que una madre siente por su hijo, en ocasiones desde antes de conocerlo, es impresionante, es el más maravilloso y especial de las manifestaciones que surgen en la tierra del amor,  me parece que es el caso en el que se da más fácil el perdón, (de hecho en mi particular punto de vista creo que solo pueden perdonar las personas que aman pero eso es otro punto),  una madre es capaz de hacer cualquier cosa por su hijo, aún cuando parece que esta fuera de sus posibilidades, una madre daría todo por el bien de su hijo, afortunadamente cada mujer es capaz de darse cuenta que no es necesario darlo todo por un hijo, pues procurar el  bien de él implica de hecho no engrandecerlo tanto ni darle todo ni sobreprotegerlo, claro que además una madre es humana y suele equivocarse.  Volviendo al amor de la madre, es tan especial y sublime que inexplicablemente es ella quien llega a conocer al hijo mejor que lo que el mismo se conoce, aun podemos quejarnos de incomprensión pero no de indiferencia o desprecio, mucho menos podemos decir que no hay una persona en el mundo que no nos quiera o conozca.
Lo más hermoso, aunque creo que me quedo corta en este post por lo que volveré a retomar este tema después, es que nunca se cansa de esperar ni perdonar, pero más impactante no se cansa de amar.