Quiero comenzar por decir ¿Quién es una mama?, suponemos que toda persona debió tener una madre aunque no la conociera, yo no estoy muy segura si la primer persona en el mundo tubo una, lo que es muy seguro es que a partir de a segunda generación e humanos todos hemos tenido una mama. Pienso que hoy debemos repensar nuestro concepto de mama, porque ya no basta con decir que una madre es la mujer que da a luz a un bebe, no, debemos ampliar, no reemplazar que últimamente ha pasado, una madre es la mujer que da a luz a un bebe o es la mujer que cuida, protege, educa o ama a un hijo, aunque suene redundante, creo que esto es así pues las circunstancias actuales nos envían a aceptar la adopción, en la que el amor de la madre se manifiesta igual que en la engendrarían, seria egoísta no pensarlo así, en casos particulares ni siquiera es necesario el formalismo de la adopción, la maestra que se preocupo en serio por la verdadera educación de sus alumnos, la religiosa que no pierde los pasos de quienes educaron, en fin circunstancias especiales. Yo no quisiera modificar mas de esta idea, pues aunque es simple me parece que es elemental, desgraciadamente no puedo afirmar que todas las madres del mundo aman a sus hijos, pero si puedo decir, que una vez que una madre siente ese amor mágico por su hijo se crea una situación especial e inmortal, bueno quiero decir que ante cualquier problema situación o desgracia una madre no dejara de amar a su hijo sino hasta la muerte, y tal ves yo soy muy idealista, pero creo que un amor como el de una madre no muere jamás, ni con la muerte del cuerpo.
sábado, 29 de enero de 2011
lunes, 17 de enero de 2011
Mi cielo
Es curioso que durante el día podemos sentirnos tranquilos bajo el hermoso cielo azul que nos cubre, en ocasiones hasta puede llegar a ser nuestra inspiración para las actividades cotidianas, es tranquilo y apacible, cuando se encuentra despejado, aún cuando esta turbio nos estremece de forma que nos estimula a luchar por nuestra vida, así como la tierra lucha por conservar la vida en ella, sin embargo, una vez que cae la noche nos encontramos absortos bajo un cielo que nos muestra incontables estrellas, una luna hermosa, que conociendo o no de astronomía te hace caer en cuenta de lo pequeños que somos; pensar que cada pequeño lucero representa un sol, probablemente mas grande que el de este sistema planetario, pero a una distancia tal que apenas alcanzamos a percibir su luz, además de todas las estrellas que de hecho están tan lejos que ni siquiera alcanzamos a verlas con los telescopios mas sofisticados de este mundo, duermes pero, la inquietud no desaparece de tu pensamiento, por la mañana volverás a ver la belleza y tranquilidad del firmamento, estarás en tu terreno con todo un mar de cosas por hacer que esa inquietud regresara a la parte mas profunda de tu pensamiento. No obstante llegara un momento en el pensaras en la idea del tiempo, han pasado millones de años, antes de que existiera la humanidad y otros miles desde que existe, con suerte nosotros viviremos alrededor de un siglo, y con buena razón nos parecerá corto, aun si fue bien vivido, ¿el tiempo es aún mas grande que el espacio?, ¿son ambos infinitos?, ¿algún día tendremos control sobre esto, ni siquiera tenemos autocontrol?, ¿el hecho de temblar ante estas interrogantes nos lleva a algo? La verdad a muy poco, solo somos personas quizá ni la mejor forma de vida inteligente, ni la peor, pero estamos aquí y ahora, tal ves en un momento ya no, entre lo poco que sabemos esta la seguridad de que moriremos, esta es probablemente la única vez que viviremos, ¿Qué hay después de la vida? No se sabe a ciencia cierta, creemos que debe haber algo, pues no es posible concebir la desaparición de todo, la vida debe ser mas, algo que perdure, sin embargo no sabemos en que lugar o que tiempo lógico estaría esta vida futura, esta preservación del alma, podemos creer y explicar diversas teorías, que pueden o no satisfacernos, pero eso no es objeto de preocupación, estamos y es lo que debe importarnos, como es casi imposible tener la certeza de que hay después de nuestra muerte que seguramente nos pasara, solo nos queda vivir, seguir día tras noche bajo este cielo que nos tranquiliza o perturba, buscar que no sea en vano nuestra existencia, aprovecharla ya que de millones de probabilidades somos nosotros los que existimos, no sabemos mucho pero hemos sido privilegiados con un regalo precioso, que no hay que entender sino vivir y vivir de buena manera, buscando el bienestar personal y colectivo, haciendo nuestras tareas lo mejor posible, atendiendo a las personas importantes en nuestra vida, atendiéndonos a nosotros mismos, créeme vale la pena.
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